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Washington y La Habana ¿Dos ciudades que son como hermanas?

Jorge Uribe Piedrahíta
Comunicador Social/Periodista Colombia

El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, declaró en una entrevista, poco antes de dejar su cargo; que la política latinoamericana del presidente Obama durante los dos primeros años de su mandato, lo había decepcionado. “No ha cambiado mucho desde la era Bush”, recalcó el ex funcionario público.

Quizás a lo que se refería el ex gobernante, es que las acciones contra el desembargo cubano, no habían avanzado notoriamente; este embargo que ya ajustó medio siglo, sigue molestando a muchos gobiernos de América Latina, y ha dividido a la región con respecto a Washington. La política es considerada como improcedente y víctima de la política doméstica de Estados Unidos.

Sin embargo, las decisiones tomadas por Obama con respecto a Cuba, el pasado 14 de enero, son significativas. Las medidas del gobernante aumentarán el contacto cara a cara entre los cubanos y la ciudadanía estadounidense, quienes apoyan las reformas de los Castro hacia la empresa privada y de Barack hacia el incremento del número de aeropuertos en Estados Unidos de donde pueden salir vuelos directos hacia Cuba.

Así mismo, el Gobierno de Obama autorizó a los estadounidenses a viajar a la Isla con más facilidad por motivos religiosos, académicos, culturales o deportivos; a enviar remesas a personas no afiliadas al Partido Comunista, por un máximo de 500 dólares por trimestre, para apoyar actividades económicas privadas; y otras acciones que buscan la más rápida democratización del régimen dirigido por los hermanitos Castro.

“Estas medidas aumentarán los contactos directos entre personas, servirán de apoyo para el desarrollo de la sociedad civil en Cuba, facilitarán el libre tránsito de información hacia Cuba, desde Cuba y entre los cubanos, y ayudarán a promover la independencia de la población cubana respecto a las autoridades”, afirma la nota de la Casa Blanca.
Sopena que el embargo actual, ratificado por el Congreso anglosajón, esté vigente, lo cierto es que la cercanía entre ambos países va en aumento; los anuncios del Gobierno estadounidense demuestran que hay un escenario para mayor apertura e involucramiento con Cuba.

Barack Hussein Obama II, quien ha sido mucho más cauteloso como Presidente de lo que esperaban sus seguidores hace dos años, tomó la decisión de tal manera que bloquea la posible reacción política: Esperó hasta después de las elecciones de noviembre y en el preciso instante en que aparentemente estaba recuperando su equilibrio político y subiendo en las encuestas. Tuvo una reunión directa y productiva con el Congreso saliente; y todo parece indicar que hubo acuerdo en cuanto al contratista estadounidense detenido sin motivo desde hace más de un año en Cuba.

Para algunos, las decisiones tomadas por Obama son las que se han esperado desde su posesión; para otros, como el Congreso, los cubanoamericanos y otros de línea dura; los cambios fortalecerán al gobierno de Cuba. Pero para la mayoría son acciones positivas, que solucionan una problemática de muchos años en el área continental.

¿Después de estas decisiones, se aproxima la normalización de las relaciones cubano –estadounidense? “Lo claro es que Obama ha sido el presidente más asequible en políticas de relaciones con Cuba, ha suavizado el ambiente, y hasta favorecido algunos procesos con la isla caribeña; lo seguro es que el fin del embargo, que sería el cierre del conflicto bilateral, no será anulado en esta administración, sobre todo con la estructura del nuevo Congreso anglosajón”, explicó Ana María Lopera Saraz, analista política.

“Se aproxima es una serie de peticiones del gobierno Obama para el Congreso, entre los que está el levante de las restricciones de viaje para todos los americanos y la cooperación con el desarrollo petrolero en Cuba”, agregó Lopera Saraz.

Lo cierto es que 2011 será un año crítico para Cuba, sobre todo por la falta de políticas de comercio exterior, la carencia en inversión extranjera, y el notable retroceso de la investigación y el desarrollo en este lugar centroamericano; paradójicamente, Estados Unidos juega un rol importante, ya sea para empeorar la situación o brindar un mejor futuro a su vecino.