My title page contents

Redes sociales: Arma mortal en el siglo XXI

Jorge Uribe Piedrahíta

Comunicador Social/Periodista Colombia

Chávez se arma hasta los dientes, Brasil compra misiles, Rusia comercializa aviones de guerra, Evo le sigue su juego armamentista a su patrono venezolano, y Estados Unidos ansia la forma de vender bombas y armas a los países en desarrollo. Desde Hitler hasta los actuales tiranos del mundo, que gastaron sus tesoros públicos en arsenales multimillonarios y desfiles de guerra de ultratumba; nunca pensaron en que en pleno siglo XXI iba a aparecer un arma mortal que hasta es capaz de destronar al más fuerte de los tiranos del mundo: Las Redes Sociales.

Confiados en tanques de guerra y tropas militares, los autócratas de Oriente y Occidente empiezan a perder sus tronos, desde que las juventudes, cansadas de vivir bajo un yugo terrorista, se reúnen en las redes sociales con el fin de planear e implementar ofensivas derrocadoras. Facebook y Twitter, han demostrado ser una peligrosa arma y el escenario perfecto para hacer protestas políticas y generar ecos significativos.

Túnez fue el pionero y luego Egipto, que se convirtieron en dos ejemplos claros de cómo la cibermovilización de los pueblos, llevan a terminar con dictaduras de más de 30 años; e igualmente, la redes sociales han transformado la forma de gobiernar, el estilo de hacer política, y las antiguas instancias que se tomaban para llegar al poder. Colombia misma, que tiene una población en Facebook que se acerca a los 12 millones de usuarios, dio un contundente ejemplo de convocatoria cuando el 4 de febrero de 2008 el pueblo citado en esta red social, marchó en contra de las FARC y sus acciones bélicas.

Es que la realidad actual nos evidencia que Facebook y Twitter, son dos elementos de comunicación alternativos, pero también eficaces, certeros, masivos y sobre todo, aglutinantes. En este inicio de año, las acciones revolucionarias, al mejor estilo de la época independista, ha llevado a que el continente africano pase de gobiernos tradicionales a liderazgos democráticos, vigilados y auditados por el mismo pueblo.

Por eso, los mandatarios que asfixian la libertad de expresión, ahogan los derechos del hombre, y ponen a que todo un país viva bajo sus preceptos, deben concientizarse de la llegada de un nuevo enemigo, el más frío, el más exequible, el que empezó a dirigir los rumbos de los pueblos, bajo la bandera de la movilización electrónica.

El caso más cercano de nuestro país, lo tenemos en el vecino venezolano, Hugo Chávez; que refugiado en las dichosas leyes habilitantes, cierra cada vez más las posibilidades de la red para evitar que desde allí, se forme la gran protesta de los inconformes con sus directrices. Al finalizar 2010, la Asamblea más chavista de la historia, le dio una polémica ley, que busca evitar oposiciones a su mal llamado Socialismo del Siglo XXI.

Aunque Hugo Rafael y sus secuaces, negaron que la propuesta de control de Internet, limite el uso de las redes sociales: Está claro que los que piensan diferente al Gobierno, no tienen la mínima posibilidad de subsistir y están condenados al exilio, o a adaptarse a las nuevas tendencias ideológicas, implementadas por un gobernante que atenta contra las fronteras de la comunicación social y el periodismo participativo.

Cabe destacar, y aunque muchos prefieren taparse los oídos, la arremetida de Chávez contra los territorios opositores en las redes sociales va ser inimaginable. Chávez no quiere que le pase como Ben Alí, ni mucho menos dejará que su pueblo tome el ejemplo de Egipto, que acorraló a Mubarak y solo dejarán el motín hasta que él renuncie a su mandato.

Chávez, aunque sabe que tiene a todo el ejército y la fuerza pública, comprada con sus petrodólares, deberá poner seria atención al enemigo silencio, al que se oculta en una telaraña de comunicación, y no controla los alcances de quienes accedan a la herramienta.

Aunque desde su Twitter, que ya cuenta con más de un millón 200 mil seguidores, se muestra como un ciberpresidente; iniciará una persecución masiva contra quienes piensan diferente, y no apoyan su liderazgo. Por ahora, la invitación es a que todos aquellos que se pavonean como democráticos y buscan perpetuarse en el poder, se aseguren de dos cosas: La juventud está cansada de gobiernos tradicionales autocráticos y las redes sociales, será el espacio propicio para evitar que los malos dominen el universo.


About Jorge Uribe Piedrahíta

Comunicador Social con énfasis en Periodismo Digital y Cibermedios.Desde que inició sus estudios profesionales se interesó por la investigación, la docencia universitaria, el periodismo y la comunicación organizacional. Temas que lo llevaron a coordinar el semillero de investigación “Análisis del Discurso”, en la Universidad EAFIT.