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La verdadera ganadora de las elecciones presidenciales

Elecciones en Colombia, 2010. Jorge Uribe Piedrahíta, IDEAS LLC.

por Jorge Uribe Piedrahíta
Comunicador Social/Periodista Colombia

Colombia es un país social democrático, en el que no se le exige a los ciudadanos hacer uso del voto para elegir a sus gobernantes, por el contrario se muestra como una opción, un derecho que debe tener cada habitante del territorio.

Quizás por ser un derecho poco cultural, la abstención en las elecciones de este domingo ocupó el 51%, cifra que se ajusta a lo vivido en naciones vecinas y en el estandarte histórico de las presidenciales en Colombia.

Según la Registraduría Nacional del Estado Civil, entidad que se encarga de velar por el buen funcionamiento de las jornadas electorales, el Estado se compone por 29.983.279 votantes, de los cuales sólo 14.699.845 asistieron a las urnas para elegir a su candidato de preferencia.

“Esta cifra es normal en un país como Colombia, donde votar no es obligatorio, ni acarrea grandes repercusiones; cuando salió electo Uribe la cifra se ubicó en el 55%, en el caso de Ernesto Samper y Andrés Pastrana, la abstención llegó al 66%, una de las más altas en la historia del país”, explica Luis Fernando Vásquez, politólogo y analista de las elecciones presidenciales.

La gran victoriosa en estas votaciones fue la abstención y por esta razón, Mockus y Santos tendrán que volverse a reunir el próximo 20 de junio para determinar quién será el sucesor de Álvaro Uribe Vélez.

En el centro de la nación, precisamente en Bogotá, fueron instaladas 11.425 mesas de votación, con cuatro millones 745 mil 540 ciudadanos habilitados. Sin embargo, la abstención se elevó a un 59,68%, sopena que allí ejercieron su voto el Presidente de la República, los candaditos y las figuras políticas más representativas del país.

En la Costa Atlántica pareciera cumplirse el elogio que se le hace a los costeños de que pocas actividades hacen un domingo, pues aunque el desarrollo de las votaciones se vivenció con naturalidad, fue el territorio donde más abstención hubo, llegando a obtener una cifra de 66,79%. Caso contrario aconteció en el Valle del Cauca, departamento que registró una de las asistencias masivas más elevadas del país.

Los vallecaucanos les cumplieron la cita a los candidatos y sólo se generó un 45% de la abstención. En el departamento antioqueño la cifra también estuvo por debajo del 50% y en el Eje Cafetero se mantuvo el ejercicio electoral en adecuadas situación, aunque la violación a la norma que prohíbe a los candidatos hacer publicidad durante la jornada, se vio reflejada en este territorio del país, donde vehículos y panfletos llevaban consignas de candidatos.

En el ámbito internacional la acogida a las elecciones presidenciales de Colombia fue heterogénea, en China de 150 convocados a votar, sólo 50 participaron de este evento. Ciudades como Miami, Caracas, Madrid, entre otros, les permitieron a los aspirantes recibir votos; el gran ganador internacional fue Antanas Mockus, quien también obtuvo la mayor votación en el Putumayo.

Es irónico que en un país conformado por 44 millones de habitantes, dejen que 14 millones elijan el futuro de la nación. La gran novedad para esta versión fue la participación de la juventud, muchos novatos ejercieron por primera vez el voto. Otro reto para el próximo presidente es generar escenarios y reflexiones pedagógicas para que las votaciones sean un proceso vivido por la gran mayoría de los habitantes de la República.