
Por Rodrigo Llop. El senador Macario Simón sale del restaurante Los Girasoles en la calle de Xicoténcatl en el centro de la Ciudad de México acompañado de Calixto su secretario particular. Se dirigen al bolero mientras muerde desagradablemente un palillo. Se sube a la enorme silla roja y se apodera de ella como si fuera un trono. Mira al horizonte. Macario, un tipo gordo, irritable, moreno y libidinoso. Sus pocos amigos le dicen el Ristretto por tostado, amargo, espeso y caliente. Siempre con joyas. Un reloj de oro en la mano izquierda herencia de su abuelo, tiene tres inscripciones en la parte posterior, la fecha en que su abuelo fue gobernador, la fecha en la que su padre fue gobernador y la fecha en la que él fue gobernador de un estado del norte del país. Será el regalo de … [Read more...]











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